Pruebas PISA en adolescentes y pobreza infantil
Otra vez abajo en las pruebas PISA.
Ya es recurrente la referencia a un indicador neocapitalista que nos desaire una y otra vez. Y nos va a hablar de Noruega y de la disciplina y los celulares en el aula, y por qué no de Alberto y la pandemia. Ligereza. Distracciones.
La problemática infanto-juvenil atraviesa el mundo. La tensión global, la muerte y las guerras inminentes no son tema en relación con la educación, los abusos y masacres contra sociedades completas tampoco. La desvalorización del individuo, el recrudecimiento de la discriminación y la perversidad en las élites parecen ser de otros ámbitos. Como si nada tuvieran que ver con la autopercepcion en caída en un mundo retorcido y cruel.
Pretendemos que los menores vivan una burbuja y nos parece que quitarles las redes sociales resolverá todo. Sin hablar de la familia, de las carencias, de la falta de empleo y de alimento. El joven es una abstracción que nos preocupa en su rol de proletariado, sustitución de mano de obra y esas cosas.
En Argentina baja otra vez la calificación pero no sé cruzan los datos concretos la pobreza en que viven 6 de cada diez niños y adolescentes. Y que 30% no come lo suficiente! Se ejercen políticas públicas y comunicacionales de descarte pero luego se finge que les interesan los despechados. Nos dicen que es global, que en Europa también cae la calificación y que en España cae más que en el resto de la OCDE, y es verdad. Nos dicen que cae también en los débiles más ricos, vale decir que no se trata de los ingresos.
Los análisis y las interpretaciones se cruzan y confunden, distraen y dilatan soluciones que no llegan. Y la verdad es que no interesa resolver las consecuencias de lo que produce el nuevo capitalismo. Vivimos una era de crueldad e hipocresía y nos ponen discutir el sexo de los ángeles.
Vayan a indignarse a otra parte!