Antigal es un argentinismo utilizado por los lugareños para describir esos sitios en los cuales hay restos de los antiguos. El dato ha servido muchas veces a los arqueólogos para encontrar ruinas y restos fósiles principalmente en el norte de la Argentina. En primer lugar la canción El antigal que se puede escuchar en Youtube en la versión original de Daniel Toro o en la nueva y muy buena de Abel Pintos. Debajo de la canción un texto de Claudia Forgione que aporta muy buenos datos y amplía el concepto. IXX, (2012) El antigal En tu viejo brazo se quedó el ayer, rescoldo del alma arisca que se fue el tiempo en tus manos solas, quedó tendido sobre la luz sangre reseca en la mañana llorando siglos a la voz del sol el grito inca estremeció el dolor
NOSOTROS, LOS RACISTAS Según algunas estadísticas, los aztecas, abuelos de los mexicanos, asesinaron en sacrificios rituales 250.000 tlaxcaltecas, totonacas y mixtecas. Algunos bajan considerablemente esas cifras a unas cuantas decenas de miles, pero de todos modos quedan fuera del registro los que murieron combatiendo contra los aztecas, muchos de los que cayeron al lado de los españoles. A pesar de que la cifra de 50 millones de muertos parece inflada por la "leyenda negra", es posible que de todos modos varios millones de originarios murieran a manos de los españoles, a causa de enfermedades, enfrentamientos y explotación. Los que instalaron esa leyenda fueron los que más beneficios sacaron de la conquista. Por ejemplo, los portugueses esclavizaron a unos 6 millones de africanos. Inglaterra transportó cerca de 3 millones de personas desde África entre los siglos XVI y XIX. De esa cifra, se calcula que unos 3,4 millones fueron embarcados a la fuerza y cerca de 3 millones so...
En X dice diaz3460 : Tengo una teoría, y es la de que hace años que nos vienen preparando para esto. Fue como una desensibilización permanente y progresiva. Primero nos pusieron delante de la cara una colección de personajes bizarros, insólitos, pero inofensivos. Y hasta divertidos. Más adelante nos presentaron supuestos periodistas transgresores, ataviados con sacos de diseños ridículos y colores chillones. Y les agregaron una cuota de violencia. Hacían fuck you con el dedito frente a cámara, mientras mentían descaradamente. Luego le dieron horas de pantalla a personajes extremadamente individualistas, que hacían culto de la posesión de dinero y bienes lujosos y se burlaban de quienes no podían acceder a ellos. Y también eran bizarros en su aspecto. Y violentos. Y así fue que, naturalizando esas anomalías, al ver a un personaje estrafalario, violento, mitómano y megalómano puesto en el prime time de la tele por los verdaderos poderosos, a una masa crítica de votantes le pareció u...